Tipos de argumentos:
1- Argumentación deductiva
La argumentación
deductiva es aquella en la cual se toman como punto de partida
reglas o premisas que se admiten como seguras o probables.
Por lo tanto, se asume que
las conclusiones extraídas de estas premisas son necesariamente válidas.
Esta relación se puede
esquematizar bajo la siguiente fórmula:
A es necesariamente B.
Z es necesariamente A.
Luego, Z es necesariamente
B.
Ejemplo
Los mamíferos son animales
vertebrados.
La ballena es un animal
mamífero.
Luego, la ballena es un
animal vertebrado.
Este tipo de razonamiento se
apoya en verdades indudables; por lo tanto, su uso es muy extendido en las
ciencias exactas.
Las leyes matemáticas y
físicas, al igual que los fenómenos de la biología, suelen estar sustentados
con base en este tipo de argumentaciones.
Sin embargo, este tipo de
argumentos presenta una limitación en otros ámbitos: su única evidencia depende
de las reglas o premisas que se toman como punto de partida.
Por lo tanto, es necesario
poder confirmar la validez de estas para poder tomar por ciertas las
conclusiones que se desprenden.
Es el caso de las ciencias
sociales, en donde no resulta tan simple establecer normas o patrones de forma
absoluta.
2- Argumentación inductiva
La argumentación inductiva
funciona de forma contraria a la argumentación deductiva. Consiste en tomar
hechos específicos u observaciones particulares con el fin de dirigir el debate
hacia una conclusión determinada.
La fuerza de este tipo de
argumentación radica en que presenta una serie de hechos verificables como
sustento para la conclusión a la que se desea llegar.
Esto se puede esquematizar
bajo la siguiente fórmula:
S1 es P.
S2 es P.
S3 es P.
Luego, todo S es probablemente P.
Ejemplo
Juan visitó a su madre el primer domingo del mes,
Juan visitó a su madre el segundo domingo del mes,
Juan visitó a su madre el tercer domingo del mes.
Luego, probablemente se puede afirmar que Juan visita a
su madre todos los domingos.
A pesar de que las premisas no son necesariamente
generalizables, suelen ser aceptadas como tal para poder construir
conclusiones. Por lo tanto, no se puede asegurar que las conclusiones obtenidas
sean totalmente ciertas.
Esto hace que la argumentación inductiva sea débil, ya
que sus resultados pueden ser plausibles pero no necesariamente concluyentes.
En este caso la conclusión de la argumentación depende de
la capacidad que tiene la persona para dar fuerza a sus premisas.
3- Argumentación abductiva
La argumentación
abductiva es un tipo de análisis que se basa en la construcción
de conjeturas.
En estos casos se establece una serie de premisas que no
necesariamente conducen a la conclusión dada. Sin embargo, esta se admite como
posible y se le reconoce como una hipótesis.
Esto se puede esquematizar bajo la siguiente fórmula:
Si ocurre A, B o C, aparece Z.
Ocurre Z.
Luego, ha ocurrido A.
Ejemplo
Se cancelaron todos los vuelos a Madrid.
Usualmente esto ocurre cuando hay una tormenta.
Luego, se asume que hay una tormenta aunque existan otras
muchas posibilidades.
En estos casos se suelen emplear analogías con el
objetivo de comparar una observación con una regla determinada.
El método, por tanto, consiste en tomar un hecho conocido
como premisa para explicar la naturaleza de otro hecho similar.
Este tipo de argumentación suele tener un margen de error
bastante amplio. Esto se debe a que sus hipótesis no suelen estar apoyadas en
reglas verificables sino en observaciones empíricas.
Por lo tanto, pueden resultar bastante convincentes sin
ser realmente verificables.
4- Argumentación por analogía
La argumentación por analogía se refiere a aquellos
razonamientos en los que se formulan conclusiones a través de la comparación
con otras situaciones similares.
Esto se puede esquematizar bajo la siguiente fórmula:
X es B porque:
X es como A,
y los A son B.
Ejemplo
Mi cachorro es juguetón.
Tu perro también es cachorro.
Luego, tu cachorro es juguetón.
Este tipo de razonamiento incluye el uso de metáforas
para ejemplificar las situaciones o la revisión de eventos históricos para
comprender los eventos presentes.
La fuerza de este tipo de argumentos se basa en la
relación entre los elementos que comparten las situaciones que se analizan.
Por lo tanto, se espera que ante circunstancias similares
se produzcan similares cadenas de causa y efecto. Sin embargo, no se puede
asegurar que sus conclusiones sean siempre verificables.
5- Argumentación causal
La argumentación causal o de causa y efecto se basa en el
análisis de los posibles efectos que puede tener una acción o una situación
determinada.
Para ello se toman como punto de partida los resultados
de otros eventos similares. Esto se puede esquematizar bajo la siguiente
fórmula:
Siempre que aparece A ocurre B.
Luego, A causa B.
Ejemplo
Cuando tomo café me cuesta conciliar el sueño.
Luego, he tomado café, por eso he dormido muy mal.
Por lo tanto, se puede
afirmar que este tipo de argumentación busca predecir posibles situaciones
futuras con base en situaciones pasadas.
Con este fin suele apoyarse
en el método deductivo o inductivo, de acuerdo con la naturaleza de las
evidencias disponibles.
6- Argumentación por
generalización
La argumentación por
generalización es un tipo de argumentación de causa y efecto, en la cual se
ofrece una serie de normas generales aplicables a todas las situaciones.
Estas premisas suelen estar
basadas en la experiencia y se usan como elemento de análisis para todos los
eventos.
Al igual que en el
razonamiento por analogía, se examinan otras experiencias y se especula sobre
las características de estas que son similares a cada situación.
Igualmente, como se hace en
la argumentación de causa y efecto, se tiende a predecir situaciones futuras
con base en esta especulación.
7- Argumentación por
contradicción
La argumentación por
contradicción busca tomar como punto de partida una premisa cuya falsedad se
desea comprobar o contradecir.
El objetivo de este método
es demostrar cuándo un planteamiento es absurdo, indeseable o imposible de
poner en práctica.
Esto se puede esquematizar
bajo la siguiente fórmula:
A es B, porque lo contrario
de A es lo contrario de B.
Ejemplo
La salud es un bien, porque
la salud es un mal.
La finalidad de reducir un
argumento a lo imposible o lo absurdo, consiste en dar más fuerza a los
argumentos contrarios.
De esta manera, gracias al
descarte de varios argumentos, es posible llegar finalmente a una conclusión
plausible.
Este tipo de argumentación
no permite llegar a conclusiones verificables o finales. Sin embargo, son de
bastante utilidad cuando la información es limitada y se hace necesario sacar
conclusiones a partir de la información disponible.
8- Argumentación condicional
La argumentación condicional
es aquella que se basa en relaciones lógicas en las que una variable condiciona
a otras.
Este tipo de argumentación
es la forma más simple y común de emplear la argumentación deductiva.
Se basa en la relación
simple entre una premisa, antecedente o condicionante y un argumento
consecuente o condicionado.
Esta relación suele
representarse de forma esquemática en la siguiente fórmula:
Si A, entonces afirmo B.
X es A.
Luego, X es B.
Ejemplo
Si soy mayor de edad, puedo
votar.
Tengo 25 años, soy mayor de
edad.
Luego, puedo votar.
Esta fórmula suele aplicarse
de tres formas diferentes: conjetural, nominal y de valoración:
– Si las luces están
apagadas, no hay nadie en la casa. (Argumento condicional conjetural).
– Si tiene menos de 18 años,
es menor de edad. (Argumento condicional nominal)
– Si es para algo ilegal, no
cuentes conmigo. (Argumento condicional de valoración)
9- Argumentación por
interpelación
Este tipo de argumentación
se basa en la realización de preguntas al interlocutor para demostrar un
determinado punto.
Puede ser usada para
demostrar que el otro carece de información suficiente sobre un tema
determinado o para orientarlo hacia la conclusión deseada.
Se considera como una trampa
del discurso, puesto que lleva al oponente a enredarse en las falencias de su
propio discurso.
Este tipo de argumento no
permite llegar a conclusiones definitivas, pero tiene como objetivo debilitar
las afirmaciones del interlocutor.
10- Argumentación por
autoridad
Este tipo de argumento es
bastante simple y se basa en sostener el valor de un argumento con base en
quien lo produce.
En muchos casos estos
argumentos pueden ser falaces y se aceptan por el hecho de que han sido
defendidos por un especialista en un tema dado.
La validez de este
argumento puede representarse de una forma sencilla:
A es B, porque alguien
dice que A es B.
Ejemplo
Debes dejar el cigarrillo
porque el médico dice que produce cáncer.
Este método de
argumentación requiere ser analizado en detalle porque tiene varios
condicionantes que pueden determinar su validez.
Por una parte, es posible
que quien se impone como especialista o experto no sea tal. Por otra
parte, es posible que el especialista sí lo sea, pero que la conclusión haya
sido deformada o reinterpretada en su reproducción.
Por esto es necesario no
asumir estos argumentos como válidos antes de un análisis más concienzudo.
Referencias
1.
Armstrong, J. (2017). The 4 Main Types of
Argumentation and Examples. Recuperado de: lifepersona.com
2.
DeMichele, T. (2017). The Different Types of
Reasoning Methods Explained and Compared. Recuperado de: factmyth.com
3.
García, R. (2012). Uso de
Razón. El arte de razonar, persuadir, refutar. Recuperado de:
books.google.com.ar
4.
Torres, A. (2016). 10 tipos
de argumentos para usar en debates y discusiones. Recuperado de:
psicologiaymente.net
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